28 jul 2009


He pensado tantas veces en esto... Sentir que la persona amada sigue contigo apesar de la distancia fisica que pueda separaros. Es una especie de complicidad entre los dos. Esa complicidad la he sentido, y la he vivido. Ese sentimiento de pequeña perdida, por la separación, pero esa esperanza de reencuentro y gozo en el horizonte. Y mientras en el corazón los recuerdos van solapandose unos a otros con afan, reviviendo las sonrisas, cerrando los ojos para sentir con mas intensidad las sensaciones, volver a revivirlas en la mente y sentir la piel estremecerse de nuevo...A cada experiencia recordada se suma la magia recreada, la sonrisa que de nuevo surgió, la alegría ante la presencia de la realidad, y lo mejor de todo, saber que la otra persona esta en la distancia pensando en tí y sintiendo lo mismo, con la misma ansiedad del reencuentro. Ese deseo de revivir sus besos, sus miradas, sus caricias por tu piel... crear momentos magicos de los dos...Imaginar el reencuentro una y otra vez, con acontecimientos diversos. Sonriendo ante las posibilidades, deleitandose ante los deseos, ansiosa por saber la verdad...Pero cuando esa complicidad se pierde... o no se encuentra en la otra persona; la inseguridad se adueña de todo. Los miedos se persiguen unos a otros. Y una se siente perdida en sus propios sentimientos naufragos, huerfanos del ser amado. Y los sueños se quedan en sueños, alejandose cada vez mas de la realidad.La complicidad y la ilusion son necesarias en la pareja, y la distancia en si no es el problema, sino la falta de complicidad, que si se pierde mata la ilusión